miércoles, 17 de marzo de 2010

-SHIVAREE-


Estoy agachada una noche cualquiera frente a una banca contemplando mis zapatos nuevos. MurphyFitzgerald que lo ha dejado ínfimamente conmovido y fascinado. él es denso, y yo ridícula a su lado, pero sé que somos un buen dúo cuando de materia musical y artística se trata. Nos observamos un buen rato desinteresada y desesperadamente, pero decido romper esa cadena de miradas fijando la mia hacia el infinito, queriendo encontrar algo indescifrable y diferente….Y allí sentado, me habla acerca de un tema inédito de Ella aparece a tan solo unos metros de distancia, ese sujeto raquítico, extraño y volátil, que pareciera partirse en dos inesperadamente. 



Casi de inmediato,me despido de mi amigo con un abrazo, que no me es correspondido (desconozco aún las razones) y decido, mágicamente que mis piernas me lleven hacia donde a ellas se les antoje. Bien. Se antojaron de ir en busca de “Scissorhands”,descrito como el SFND (siglas de Sujeto Freak No Definido) y no necesitaron ser demasiado persistentes ni dar demasiados pasos para lograr su cometido. En menos de diez minutos estábamos Manos de tijeras y yo frente a frente, cantando suavemente Sour Times.



La luna saca chispas del asfalto, los androides van y vienen, y yo llego buscando un consuelo para mis congeladas piernas, , las mismas piernas alcahuetas y caprichosas, y lo encuentro a él, que me mira desde muy cerca y no duda en dirigirse completamente hacia mí, con la única intención de detallar mi lindo vestido…



Temporadas rodeadas de aires de tangible felicidad y dolor absoluto e innegable.



Conocimos lugares tan extraños y fascinantes que lograban intimidarnos. Scissorhands los descubrió todos y cada uno de ellos, mientras fingía saber hacia donde nos dirigíamos.



Yo era su copiloto, y me dedicaba a sacar medio cuerpo por la ventana mientras el auto estaba en movimiento y yo tarareaba desordenadamente algunas canciones de Bloc Party , me encantaba hacerlo, y a Manos de Tijeras le encantaba que lo hiciera, según él porque sentía a su lado no a una mujer, sino a la "libertad en carne y hueso. La misma libertad que lo había deslumbrado y enamorado".



Hacíamos paradas cortas en cada muelle que se cruzaba en el camino, y yo me sentía Mallory Knox, y paradas largas en lugares oscuros, inmensos y deshabitados y yo tenía miedo. Él me tranquilizaba y me sostenía fuertemente junto a su porro, y yo lo sentía Mickey Knox.



Y sin más, todo resultó ser un vil espejismo. Él nunca fue un Mickey Knox,y yo mucho menos una Mallory, el era en palabras propias un “Rey Midas”. . Todo lo que alguna vez tocò, en vez de covertirse en oro, se tornò en pura y física mierda, zona cero. Ésto ùltimo quiere decir, y me perdonarán ustedes el argotreflectancia de cero porciento. El negro absorvió toda aquella luz, que algún día se reflejó, y la esperanza de un contraste desapareció por completo. fotográfico utilizado, que las cosas se pusieron negras, negras, negras, sin algún vestigio de detalle, y con una



Hace mucho no escucho a Ella Fitzgerald y el tema Sour Times de Portishead. Hace màs tiempo aùn, no veo al Rey Midas y a Murphy. Por cierto, desde aquel entonces no uso vestidos, ni me creo la protagonista de Natural Born Killers.

TAMPOCO NECESITO DIVISAR EL INFINITO.Ya encontré eso indescifrable, diferente y encantador que tanto deseé hallar aquella noche en que unos zapatos nuevos representaron alegóricamente mi orgullo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario