Estoy agachada una noche cualquiera frente a una banca contemplando mis zapatos nuevos. MurphyFitzgerald que lo ha dejado ínfimamente conmovido y fascinado. él es denso, y yo ridícula a su lado, pero sé que somos un buen dúo cuando de materia musical y artística se trata. Nos observamos un buen rato desinteresada y desesperadamente, pero decido romper esa cadena de miradas fijando la mia hacia el infinito, queriendo encontrar algo indescifrable y diferente….Y allí sentado, me habla acerca de un tema inédito de Ella aparece a tan solo unos metros de distancia, ese sujeto raquítico, extraño y volátil, que pareciera partirse en dos inesperadamente.
Casi de inmediato,me despido de mi amigo con un abrazo, que no me es correspondido (desconozco aún las razones) y decido, mágicamente que mis piernas me lleven hacia donde a ellas se les antoje. Bien. Se antojaron de ir en busca de “Scissorhands”,descrito como el SFND (siglas de Sujeto Freak No Definido) y no necesitaron ser demasiado persistentes ni dar demasiados pasos para lograr su cometido. En menos de diez minutos estábamos Manos de tijeras y yo frente a frente, cantando suavemente Sour Times.
La luna saca chispas del asfalto, los androides van y vienen, y yo llego buscando un consuelo para mis congeladas piernas, sí, las mismas piernas alcahuetas y caprichosas, y lo encuentro a él, que me mira desde muy cerca y no duda en dirigirse completamente hacia mí, con la única intención de detallar mi lindo vestido…
Temporadas rodeadas de aires de tangible felicidad y dolor absoluto e innegable.
Conocimos lugares tan extraños y fascinantes que lograban intimidarnos. Scissorhands los descubrió todos y cada uno de ellos, mientras fingía saber hacia donde nos dirigíamos.
Yo era su copiloto, y me dedicaba a sacar medio cuerpo por la ventana mientras el auto estaba en movimiento y yo tarareaba desordenadamente algunas canciones de Bloc Party , me encantaba hacerlo, y a Manos de Tijeras le encantaba que lo hiciera, según él porque sentía a su lado no a una mujer, sino a la "libertad en carne y hueso. La misma libertad que lo había deslumbrado y enamorado".
Hacíamos paradas cortas en cada muelle que se cruzaba en el camino, y yo me sentía Mallory Knox, y paradas largas en lugares oscuros, inmensos y deshabitados y yo tenía miedo. Él me tranquilizaba y me sostenía fuertemente junto a su porro, y yo lo sentía Mickey Knox.
Y sin más, todo resultó ser un vil espejismo. Él nunca fue un Mickey Knox,y yo mucho menos una Mallory, el era en palabras propias un “Rey Midas”. Sì. Todo lo que alguna vez tocò, en vez de covertirse en oro, se tornò en pura y física mierda, zona cero. Ésto ùltimo quiere decir, y me perdonarán ustedes el argotreflectancia de cero porciento. El negro absorvió toda aquella luz, que algún día se reflejó, y la esperanza de un contraste desapareció por completo. fotográfico utilizado, que las cosas se pusieron negras, negras, negras, sin algún vestigio de detalle, y con una
Hace mucho no escucho a Ella Fitzgerald y el tema Sour Times de Portishead. Hace màs tiempo aùn, no veo al Rey Midas y a Murphy. Por cierto, desde aquel entonces no uso vestidos, ni me creo la protagonista de Natural Born Killers.
TAMPOCO NECESITO DIVISAR EL INFINITO.Ya encontré eso indescifrable, diferente y encantador que tanto deseé hallar aquella noche en que unos zapatos nuevos representaron alegóricamente mi orgullo.
