sábado, 6 de julio de 2013

HIGHLIGHTS (Excentos de acidez)


Noto con cierta tristeza que abandoné éste, mi blog de varios años desde la madrugada del 31 de Diciembre de 2012,  sintiendo también por instantes, tal y como si hubiera dejado en la puerta de una iglesia católica de mala muerte, a mi pequeño niño engendrado en los rincones más brillantes y nítidos de mi conciencia, de mi cerebro y pulsiones violetas que se tornaron pasivos o simplemente distraídos durante los últimos meses en los que estuve (o tal vez estoy aun), en esa exhaustiva búsqueda de algo perdido tiempo atrás.

Ese 31 de Diciembre recibí a tres de mis mejores amigos en mi ciudad natal, nos dirigíamos luego para las profundidades de la Montaña boyacense en una tarde de ensueño, inundada de flares a causa del intenso sol. Posiblemente me encontraba tan felíz que no reconocía si en realidad lo estaba o no, y es eso precisamente lo que ocurre con las emociones cuando están plasmadas con fueza en alguna parte del ser, parecen desapercibidas, coexistiendo en un plano que se escapa de la evidente y fácil percepción a la que muchas veces estamos acostumbrados. 

Tengo la pésima maña de ser random y recordar mil doscientos sucesos a la vez que por lo general no se relacionan, pero también debo admitir que entre ayer y hoy he tenido en la cabeza que un año atrás exactamente, viajaba como copiloto por carreteras alucinantes, con un chico con el que nos atraíamos y recien nos conocíamos. Todo indicaba que iba a ser el mejor viaje que hasta ahora hubiera tenido. Y bueno...en realidad lo único que resultó siendo, fue mi último "viaje", pues desde ese entonces no he vuelto a comer un buen psicotrópico que me permita ver estrellas fugaces que caen y mueren frente a mis ojos.

REBOBINANDO EL RELATO...

Luego de aquel 31 de Diciembre tuve días demenciales.

Un día de abril, considerablemente menos demente que los anteriores, sentí eso que creía haber extraviado y a los pocos días llegó contundente y casi como una ola que lleva consigo remembranzas de vidas pasadas o asuntos -tal vez almas, vinculadas en universos paralelos.

Disfraz de circunstancia, casualidad, causalidad o tan sólo una programación amigable y real de la Matriz, lo que sea...me siento tan bien como mal muchas veces, pero me gusta compartir y explayar mi espíritu íntimamente con alguien. 

Me gusta el hecho de tener una segunda piel para recorrer. A veces tan romántico, a veces tan crudo, a veces tan auténtico o simplemente a veces. 

Y SÍ.

No he vuelto a ser espectadora de estrellas suicidas, pero eso dejó de importarme hace unas noches cuando estando junto a él, un cielo infestado por éstas nos cubría, y sé que lo último que querían era bajarse de allí. 

Dormíamos y un fuerte flash hizo que yo despertara; noté una cálida luz intermitente frente a nuestra ventana, sentí miedo. Cerré los ojos y de nuevo el flash hizo de las suyas. Lo abracé y sentí que el temor se desvanecía en fade out.  

No se qué habrá sido de aquel espectro. No se qué habrá sido de su vida.

¿Soñaría?  ¿Amaría?  ¿Espiaría? 

Neh. Nada de eso. 

Yo era quien soñaba y amaba.